Aprender idiomas de manera diferente, natural y divertida (Parte 2)

En la entrada anterior os hablé de los beneficios de iniciarse a la lectura en inglés mediante cómics, pero hoy os voy a hablar de un tema que puede resultar algo sorprendente – pero ya sabéis que en The British School Aljarafe nos destacamos por ser diferentes 😉 

Sin más dilación, paso a hablaros acerca del uso de los videojuegos como herramienta para la práctica del idioma. Este método de entretenimiento está estigmatizado desde sus comienzos: hay quien dice que son una pérdida de tiempo, que no sirven para nada… Pero toda moneda tiene dos caras y hoy estamos aquí para mostraros los beneficios positivos que tienen en lo que a práctica de idioma se refiere. Si el tema os despierta la curiosidad, al final de la entrada podréis encontrar diversos estudios, tanto en inglés como en español, acerca de los beneficios que tienen los videojuegos a nivel educativo e incluso neuronal.

No obstante, me gustaría centrarme en los beneficios que tienen a nivel de aprendizaje de un idioma. Como os comentaba en la entrada anterior, algo nos motiva y divierte, la capacidad de retención que se tiene es mayor, proporcionando como beneficio extra una mayor atención e interés por lo que se está haciendo. Observando los beneficios que tiene, es hora de comenzar a sacarle partido. 

La manera ideal es que, cuando se introduzcan en este mundillo, empiecen a hacerlo directamente en inglés. Lo más probable es que al principio protesten y digan que no se enteran de nada, pero sus ganas de jugar harán que se esfuercen y terminen aprendiendo. Como ejemplo de ello, me gustaría contaros una anécdota personal:

Casi todos los que me conocéis me habréis escuchado decir el chascarrillo:

  “yo en vez de chupete tenía un ratón de ordenador”,

ya que he jugado a videojuegos prácticamente desde que tengo uso de memoria y, aún a día de hoy, siguen siendo una de mis principales aficiones. En esta anécdota tendría unos 7-8 años y me había empeñado en jugar a un videojuego de Spider-Man, ¿cuál era el problema? Estaba en italiano y “no me enteraba de nada”. Como siempre he sido bastante terca, empecé a jugar igualmente y, tras unas cuantas partidas, comencé a entender lo que allí pasaba y aún recuerdo las primeras palabras que me di cuenta que estaba aprendiendo “la chiave della chiesa” (la llave de la iglesia). De esto hace bastantes años y aún sigue presente en mi memoria, por lo que los beneficios de los que hablaba antes, quedan demostrados.

Afortunadamente, con la tecnología avanzando cada vez más, podemos poner no solo los juegos en inglés, sino también los sistemas operativos de ordenadores y consolas, con lo cual la inmersión en los momentos de juego y disfrute es enorme. Al poner el juego en inglés, no solo estamos propiciando el aprendizaje de vocabulario y gramática por escrito, sino también la comprensión oral al escuchar los diálogos en inglés, además con una gran variedad de acentos, ya que los actores y actrices de doblaje pueden ser de muchos países angloparlantes diferentes, con lo cual incrementamos el beneficio. Aunque pueda parecer lo contrario, la faceta social también se acentúa, especialmente si se juegan a juegos cooperativos on-line, ya que se mantiene comunicación por sistemas de voz, pudiendo practicar la expresión oral en inglés si juegan con personas de otros países.

Probablemente muchas de las personas que me leéis tengáis en mente la frase “los videojuegos son muy violentos y hacen a los niños violentos”. No voy a decir que los videojuegos no son violentos, pero sí que no todos lo son y que hay que mirar bien a qué se juega y qué faceta queremos desarrollar. Por ejemplo: Minecraft en modo creativo pacífico permite desarrollar la faceta creativa (valga la redundancia) y no habrá nada de violencia ya que los monstruos están desactivados. Juegos de simulación de pilotaje, de creación de instalaciones o aventuras gráficas de resolución de puzzles tampoco suelen contener violencia. 

Si os gustan los juegos de mesa, también existe la posibilidad de jugarlos on-line en Board Game Arena, donde se puede conocer y chatear (e incluso hacer amigos, una vez más os hablo por experiencia propia) en inglés a la vez que se disfruta de un hobby.

No me gustaría acabar la entrada sin hablar de un tema que causa mucha preocupación, especialmente a aquellos que sois progenitores: las lootboxes (o caja de botín). Es cierto que la comunidad europea está estudiando (a fecha de la escritura y publicación de esta entrada) si deben ser consideradas juego de azar o no. Es cierto que hay artículos que han salido en las noticias de niños que se han gastado un auténtico dineral de los padres en este tipo de objetos virtuales. Me gustaría invitaros a la reflexión acerca de por qué pasa esto: en el 90% de los casos, por falta de supervisión y control de lo que está haciendo el hijo. Hay que tener en cuenta que un ordenador o una consola no son un canguro y, especialmente en tempranas edades, han de ser utilizadas bajo supervisión para que los niños y niñas aprendan moderación y, ¿por qué no? nos divirtamos junto a ellos y ellas. 

Como os decía al principio de la entrada, toda moneda tiene dos caras y hoy espero haberos ayudado a ver los beneficios de un hobby que, seguro a muchos encanta, pero aún a día de hoy tiene demasiados estigmas.

TEACHER ESPE

Acercamiento a las características de los videojuegos y sus beneficios en el aprendizaje (Universitat de Vic)

Benefits of videogames (Education and Health)

Neuroscience of videogames (University of Wisconsin-Madison)

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